
Se deben rechazar las fórmulas globalistas (Agenda 2030, ideología de género, feminismo, wokismo, progresismo), porque estas son las mismas que han sostenido al régimen cubano y porque solo contribuirían a perpetuar ideologías extremas, dictatoriales y/o neomarxistas. El camino es difícil, tortuoso, lleno de obstáculos, pero no imposible











