La Internacional Progresista, CLACSO y la izquierda hispanoamericana, que actúan como las principales promotoras de todo el asunto LGTB en Occidente, son, abiertamente, defensoras de Putin, incluso hasta consideran legítima la invasión a Ucrania
¿Cuando corremos la cortina de la publicidad y la demagogia, aún vemos la gran defensa de los “derechos” de los homosexuales, o descubrimos una industria salvaje, a la que no le importan las consecuencias, solo los likes, los followers, la fama, el ego, el control social, la imposición, el aplauso, el dinero?