El totalitarismo es una torcedura del cristianismo, una corrompida copia mundana que busca el poder para los hombres. Autores como Norberto Fuentes han reconocido “la idea religiosa del altruismo” que ronda (falsamente) a la Revolución Cubana
El estricto código de conducta que se exigía a sus miembros, que hizo que la sociedad abakuá fuera llamada “la masonería de los negros”, no logró atenuar esa mala fama