La Internacional Progresista, CLACSO y la izquierda hispanoamericana, que actúan como las principales promotoras de todo el asunto LGTB en Occidente, son, abiertamente, defensoras de Putin, incluso hasta consideran legítima la invasión a Ucrania
China, que muchos ingenuos todavía consideran que será la próxima gran potencia, lleva varios años desmoronándose producto de las políticas keynesianas que la dictadura aplicó en el gigante asiático