Para la dictadura cubana, habituada durante décadas a medir la voluntad de Washington y a sobrevivir a sus cambios de administración, la declaración pudiera representar una señal incómoda
Socialismo con trampas de mercado, reforma estructural o apertura económica. Pero en el fondo sigue siendo el mismo sistema socialista: el poder político conservando el mando después de haber destruido la economía
Su sistema fallido nunca eliminó las clases sociales, tan sólo las reorganizó a su conveniencia para blindarse. Y ahí están, visibles, impunes, creyéndose intocables. Pero el Muro de Berlín también puede caer en La Habana