Neruda reveló en su libro de memorias, Confieso que he vivido, publicado en 1974, que siendo cónsul en Ceilán, violó a una sirvienta, a quien describió como “la mujer más hermosa del mundo” y “una especie de estatua ambulante”
Allende llevó a Chile al ostracismo y la postración. Y que cuando sobrevino el hartazgo popular y la adversidad, en vez de enfrentar la situación virilmente, acabó consigo pegándose un tiro, aunque hay versiones que dicen que Fidel Castro, al igual que hizo con Ernesto Guevara, lo mandó a despachar
Hay una versión, insistente pero nunca confirmada, de que Allende fue ultimado de un rafagazo por el coronel del Ministerio del Interior de Cuba (MININT), Patricio de La Guardia, siguiendo las instrucciones de Fidel Castro, para impedir que el presidente chileno cayera prisionero