A Walterio Carbonell los inquisidores demoraron décadas en rehabilitarlo. Y nunca lo hicieron totalmente. Sus últimos años los pasó relegado a un puesto de poca importancia en la Biblioteca Nacional
En 1939, tras la derrota de la República, escapó a Francia, donde estuvo varias semanas internado en un campamento de prisioneros antes de poder regresar a Cuba en mayo de 1939
El estricto código de conducta que se exigía a sus miembros, que hizo que la sociedad abakuá fuera llamada “la masonería de los negros”, no logró atenuar esa mala fama