
Desarticulan atentado al evento de UFC en la Casa Blanca con drones explosivos y francotiradores

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció cargos contra 5 hombres acusados de integrar un complot para atacar el evento UFC Freedom 250, celebrado en los terrenos de la Casa Blanca, con un plan que, según las autoridades, incluía el uso de drones cargados con explosivos y francotiradores contra funcionarios gubernamentales y otros asistentes.
La operación, investigada por el FBI y ejecutada en coordinación con varias agencias federales y locales, derivó en arrestos en Ohio, Missouri, Nebraska y California. De acuerdo con las denuncias penales, los acusados habrían adquirido armas, municiones y equipo táctico, coordinado comunicaciones cifradas, identificado posibles blancos y preparado posiciones de ataque antes de que el plan fuera desarticulado.
El Departamento de Justicia anunció cargos contra cinco hombres por un presunto plan destinado a ejecutar un ataque para asesinar a funcionarios gubernamentales y a otras personas que asistían al evento Ultimate Fighting Championship —UFC Freedom 250—, celebrado el pasado domingo en la Casa Blanca, según el informe oficial divulgado por esa dependencia federal.
El FBI abrió una investigación sobre el complot e identificó a un grupo de conspiradores que habría adquirido armas y elaborado planes para llevar a cabo el ataque. Durante el fin de semana, el FBI efectuó arrestos en Ohio, Missouri, Nebraska y California. La investigación continúa en curso.
“El FBI, nuestros socios de las agencias de seguridad y nuestros fiscales federales hicieron lo que hacen todos los días para mantener seguro a Estados Unidos: responder con rapidez y vigilancia para investigar, interrumpir y desarticular este presunto plan antes de que pudiera ejecutarse”, declaró el fiscal general interino Todd Blanche. “Tomaremos medidas inmediatas y enérgicas para identificar y procesar a quienes inciten y planifiquen actos de violencia”.

“El 10 de junio, el FBI y nuestros socios de las fuerzas del orden tuvieron conocimiento de una amenaza potencial contra el evento UFC America 250 en Washington D. C., que involucraba a individuos ubicados fuera de la Región de la Capital Nacional. Gracias a la rápida actuación del FBI, de nuestros socios y del Departamento de Justicia en una operación multiestatal, varias personas se encuentran ahora bajo custodia y los ataques presuntamente planificados fueron detenidos por completo”, declaró el director del FBI, Kash Patel.
“Aunque el resultado representa lo mejor del trabajo investigativo, tampoco fue algo fuera de lo común para este equipo de aplicación de la ley: estamos preparados para detectar, responder y llevar ante la justicia a quienes amenazan la vida de los ciudadanos estadounidenses, particularmente durante grandes concentraciones como la histórica pelea UFC 250. Eso fue exactamente lo que hicimos aquí. Quiero agradecer a nuestros extraordinarios agentes y socios. Este trabajo continúa y seguiremos informando al público en la medida en que sea permitido”, añadió Patel.
“Proteger al presidente de Estados Unidos y los terrenos de la Casa Blanca constituye la prioridad número uno del Servicio Secreto de Estados Unidos”, declaró Sean M. Curran, director del Servicio Secreto. “El panorama ha cambiado y, como resultado, hemos observado un aumento dramático de las amenazas contra nuestras personas protegidas. Me enorgullecen los hombres y mujeres del Servicio Secreto que monitorean, investigan y arrestan con firmeza a quienes conspiran para interferir con nuestra misión protectora. Estamos agradecidos por las extraordinarias alianzas que mantenemos con el Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Justicia, el fiscal general interino Blanche, la Fuerza de Tarea Conjunta contra el Terrorismo del FBI, la Policía de Parques y la Policía de Washington D. C.”.
De acuerdo con los cargos, Tycen C. Proper, de 19 años, residente en Danville, Ohio; Bryan Omar Roa, de 24 años, residente en Calimesa, California; Michael Alan Thomas, de 32 años, residente en Pinon Hills, California; Daniel K. Eskridge, de 32 años, residente en Kidder, Missouri; y Abraham Hermosillo Alvarez, de 31 años, residente en Omaha, Nebraska, conspiraron para planificar y ejecutar un ataque con víctimas masivas dirigido contra funcionarios estadounidenses presentes en el evento UFC Freedom 250, organizado en los terrenos de la Casa Blanca.
Los conspiradores presuntamente planeaban desplegar drones armados con explosivos dentro y alrededor del evento UFC Freedom 250, con el propósito de forzar una evacuación, para luego desplegar francotiradores que dispararían contra “objetivos de alto valor” entre la multitud en fuga.
Tycen Proper
Según las denuncias penales presentadas en el Distrito Sur de Ohio, el Distrito Oeste de Missouri, el Distrito de Nebraska y el Distrito Central de California, los investigadores entrevistaron a Proper en un centro médico el 11 de junio. Durante la entrevista, Proper habría declarado que había planificado junto con otras personas un ataque coordinado contra el gobierno de Estados Unidos durante el evento de UFC en la Casa Blanca.

Proper afirmó que los integrantes del grupo que deseaban participar en el ataque comenzaron a comunicarse entre sí alrededor del mes de marzo. Los miembros más comprometidos del grupo, incluido Proper, trasladaron sus comunicaciones a una aplicación de mensajería cifrada. El plan consistía en hacer volar pequeños drones cargados con explosivos para detonarlos sobre el lado norte de la arena de UFC, obligando así a los objetivos de alto valor a evacuar el recinto.

Posteriormente, el grupo actuaría como francotirador y dispararía contra esas personas. Antes de ejecutar el plan, Proper y otros conspiradores presuntamente habían previsto reunirse en Fredericksburg, Virginia.

Proper presuntamente acumuló armas de fuego, miles de cartuchos de munición y equipo táctico en su residencia de Ohio. Además, habría identificado posibles objetivos, incluidos varios miembros del Congreso.
Bryan Roa
Según la denuncia presentada en el Distrito Central de California, las fuerzas del orden ejecutaron una orden de registro en la residencia y el vehículo de Roa, donde presuntamente incautaron un rifle, una pistola, un cinturón táctico, municiones, un cargador de rifle, una radio bidireccional y un puntero láser infrarrojo.

Una revisión del teléfono de Roa habría permitido encontrar mensajes en un grupo integrado por Thomas, Proper y otras personas, en los que se discutía un ataque contra el evento de UFC en la Casa Blanca. Algunos usuarios habrían discutido el uso de drones equipados con explosivos para iniciar el ataque, seguido por la acción de francotiradores ubicados en azoteas para matar personas. Las autoridades también presuntamente hallaron videos de Instagram publicados por Roa en los que aparecía disparando armas de fuego.
Michael Thomas
Según la denuncia presentada en el Distrito Central de California, Thomas presuntamente participó en un chat grupal en el que se planificaba un ataque contra el evento de UFC en la Casa Blanca. En un chat grupal, el 7 de junio, Thomas habría escrito: “1,300 dólares nos consiguen los drones y las cargas. Sí, todos deberíamos aportar y lo necesitamos lo antes posible…”.
En otro chat grupal, Thomas, bajo un seudónimo, habría descrito distintos “niveles” de operadores dentro de su grupo antigubernamental. El nivel 1 correspondería a los operadores en el terreno; el nivel 2, a conductores y operadores de drones; el nivel 3, a proveedores logísticos; y el nivel 4, a influenciadores en redes sociales.
“El estatus de nivel uno no es algo que deba tomarse a la ligera. […] Nos aseguraremos de que tengan […] todo el apoyo de nivel 2 que podamos proporcionar. Intentaremos sacarlos de la cárcel si es necesario”.
En esos mismos chats grupales, Thomas discutió la posibilidad de reunirse personalmente con Roa en el sur de California para realizar “entrenamiento de tiradores” y sostuvo que el grupo necesitaba prepararse para una “guerra de guerrillas”.
En una orden de registro ejecutada el 13 de junio, agentes del FBI presuntamente incautaron en la residencia de Thomas un rifle, cargadores extendidos de 30 cartuchos para el rifle, 180 cartuchos de munición y una pistola.
Daniel Eskridge
Eskridge fue acusado de conspiración para cometer asesinato en los terrenos de la Casa Blanca. Según una declaración jurada presentada en el Distrito Oeste de Missouri, el FBI identificó a Eskridge mientras revisaba comunicaciones electrónicas en el teléfono celular de Proper.
Los coconspiradores mantenían conversaciones electrónicas en plataformas cifradas de redes sociales. En esos chats, los miembros del grupo presuntamente discutieron el asesinato de varios senadores, representantes y destacados ejecutivos empresariales estadounidenses. Algunos legisladores fueron señalados como objetivos debido a la creencia del grupo de que dichos legisladores habían aceptado dinero de lobbies proisraelíes.

Al discutir posibles objetivos, Eskridge indicó que el blanco debía ser “importante y alguien que la mayoría del país conozca”. En las discusiones también se identificaron redes eléctricas como posibles objetivos. El 22 de mayo, Eskridge distribuyó una fotografía de equipo táctico, que incluía un rifle, un casco y un chaleco balístico.
También según la declaración jurada, en un grupo de chat separado se produjo una conversación a comienzos de junio en la que Eskridge y algunos de los otros integrantes discutieron su plan para atacar el evento UFC Freedom 250. Específicamente, Thomas escribió: “Pensilvania [sic] Avenue”. Eskridge dijo que el grupo debía reunir 1,300 dólares en efectivo y que necesitaban “5 equipos de 3 integrantes, cada equipo compuesto por 1 francotirador, 1 operador de nivel uno como apoyo/vigilante, y 1 operador de drones”.

Eskridge afirmó que el dinero les permitiría financiar la compra de “drones y cargas”, y alentó al grupo a que todos “aportaran”. El 13 de junio, funcionarios policiales ejecutaron una orden federal de registro en la residencia de Eskridge. Los agentes recuperaron rifles, una escopeta, una pistola y otro equipo táctico.
Abraham Alvarez
Según los cargos presentados en Nebraska, el FBI identificó a Alvarez como la persona que utilizaba el nombre “Shepherd” en una aplicación de chat cifrada empleada para planificar un ataque contra el evento UFC Freedom 250, programado para celebrarse en la Casa Blanca el 14 de junio.
El FBI evaluó que Alvarez, también conocido como “Shepherd”, era responsable de planificar, organizar y dirigir el ataque previsto. Esa conclusión se basó en extractos de conversaciones de junio en las que Shepherd escribió: “Esta es la mejor acción que veo. Coloquen sus equipos en los puntos morados —contrafrancotiradores y drones—. Largo alcance —área circulada—. Buen disparo. Salida fácil hacia el río”.
Shepherd también habría publicado otros mensajes, incluida una respuesta a otro integrante sobre la fabricación de drones con explosivos: “Tantos y tan mortales como podamos conseguir”. Asimismo, habría indicado que estaba trabajando en drones, que ya tenía uno y que estaba trabajando en más.

La denuncia sostiene además que Shepherd proporcionó una imagen e instrucciones para una zona segura en una antigua iglesia de Nebraska. Indicó a los demás miembros que tomaran caminos secundarios o el río hacia el “lugar de recogida”. Más tarde esa misma noche, Shepherd también suministró ubicaciones en el área para puntos de lanzamiento de drones y posiciones de francotiradores.
En caso de ser condenados por conspiración para cometer asesinato, cada acusado enfrenta una pena máxima de cadena perpetua y una multa de 250,000 dólares. El delito de conspiración para cometer actos de violencia en los terrenos de la Casa Blanca conlleva una pena máxima de cinco años de prisión.
En su informe, el Departamento de Justicia recuerda que una denuncia penal contiene únicamente alegaciones y que todos los acusados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable ante un tribunal de justicia.
Este caso coloca nuevamente en primer plano la magnitud de las amenazas contra altos funcionarios, eventos multitudinarios y espacios simbólicos del poder estadounidense. Aunque las acusaciones deberán probarse ante un tribunal, el informe federal describe un plan de alta peligrosidad, con coordinación interestatal, armas, equipos tácticos, comunicaciones cifradas y objetivos políticos. La rápida intervención del FBI, el Servicio Secreto y otras agencias evitó, según las autoridades, que el ataque llegara a ejecutarse.
(Con información del Departamento de Justicia)



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