El enroque a la Trump

¿Cómo el autor del arte de la negociación, discípulo de Roy Cohn, con quien aprendió a negociar con la mafia, los sindicatos y los corruptos políticos de Nueva York para establecer sus múltiples proyectos, se doblega ante estos estúpidos fanáticos? 
29 de junio de 2026 Roland Behar

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Hay un tema que tiene sobre ascuas a los israelíes y a millones de gente pensante alrededor del mundo: el memorándum de Entendimiento con Irán.  Este parece ser mucho peor que el acuerdo de Obama/Kerry, conocido como Joint Comprehensive Plan of Action (JCPOA), en español Plan de Acción Integral Conjunto. De hecho, se refieren al memorándum como JCPOA 2.0.

Conforme al mismo, se le permitirá a Irán reconstruir sus sistemas de misiles balísticos, rearmar a sus proxies Hezbollah, Hamas, los hutíes y las milicias iraquíes. Pretenden hacer parte del acuerdo intentar impedir que Israel responda protegiendo a los civiles israelíes de la amenaza constante por parte de Hizbollah en el Líbano que ha obligado la evacuación de cerca de un millón de civiles israelíes judíos, musulmanes, cristianos y drusos que habitan el norte de Israel. Esto último al parecer dejará de ser un punto luego del acuerdo entre libaneses, israelíes y norteamericanos firmado recientemente.

Resulta curioso que mientras se negocia, Trump profiere fuertes palabras contra su probado viejo amigo Bibi Netanyahu, al ensalza la sensibilidad de los sátrapas iraníes. Simultáneamente se dirige a la prensa utilizando un lenguaje mordaz cuando habla de Israel. Incluso ha planteado que Ahmed Al-Sharaa, el asesino terrorista confeso que logró aprovechar el momento para descabezar el régimen de Asad, se encargue de eliminar a Hizbollah del Líbano. Esto sería fatal, pues implicaría que, por sus estrechos lazos con Erdogan, e emplazara Turquía, otro archienemigo, en la frontera de Israel, con las consecuencias que ello acarrearía. Por el momento, luego del acuerdo firmado en Washington, dejó de ser una opción. 

Otro de los puntos del memorándum, compromete a los Estados Unidos a no atacar a Irán nuevamente y desistir del esfuerzo por cambiar el régimen imperante de los ayatolas en el poder. Incluye también liberar entre 50 y 100 billones de dólares de sus fondos congelados y promete inversiones en la economía iraní en el rango de los 300 billones de dólares provenientes, entre otros, de los países del golfo, una vez aceptado por las partes el acuerdo final. Esto sería, sin duda, un alivio inmediato, pero insuficiente para la maltrecha economía iraní.

ChatGPT Image 24 jun 2026, 02_25_35 a.m.No repitas Capitalismo de Estado y otras trampas verbales del neocastrismo

Respecto al enriquecimiento de uranio y el programa nuclear, el memorándum concibe la posibilidad de que se le permita a Irán enriquecer Uranio “con fines pacíficos” mientras “supuestamente” reducen o rebajan su Uranio enriquecido al 60%. Lo que es peor: el memorando traiciona los anhelos de Libertad del pueblo iraní, con la permanencia del régimen en el poder, luego de haber ofrendado cerca de 50,000 vidas. Trump les prometió en Marzo pasado que la ayuda iba en camino y que serian libres de ese régimen satánico. 

Ahora, lo que cabe preguntarse es: ¿cómo el maestro de la negociación, el implacable con sus enemigos, el ganador de todas sus batallas se rinde de una manera tan escandalosa? ¿Cómo el autor del arte de la negociación, discípulo de Roy Cohn, con quien aprendió a negociar con la mafia, los sindicatos y los corruptos políticos de Nueva York para establecer sus múltiples proyectos, se doblega ante estos estúpidos fanáticos? Yo no lo creo.

Si me permiten, me aventuro a compartir mi mirada respecto al Memorándum y lo que Trump realmente busca con él. Quizás peque de excesivo optimismo, pero conociendo al personaje, no me parece absolutamente descabellado lo siguiente. 

En Febrero cuando las negociaciones entraron en un impase que no ofrecía muchas posibilidades de llegar a buen puerto, Trump instruyó a sus negociadores Kushner y Witkoff retirarse de la mesa de negociación.  Sin previo aviso inició la operación Furia Épica junto a Israel, causando daños irreparables a toda la estructura e industria militar iraní.

Entonces, ¿cómo es posible que nuestro equipo de negociación encabezado por el vicepresidente, sólo consiga un memorándum de negociación que reverte todo lo que habían sido los puntos fundamentales planteados desde el inicio del conflicto? Parece que no es casualidad o torpeza, que Trump decidió que sus negociadores consiguieran, a cualquier precio (con el memorándum) la reapertura del estrecho de Ormuz. 

La interpretación esperada de los iraníes, de acuerdo con su cultura, es que Trump está debilitado y por lo tanto aprovecharon para exigir en el memorándum, toda una serie de aspiraciones, como en el Plan de Acción Integral Conjunto, conseguido de Obama y Kerry en el pasado.

 

Captura de pantalla 2025-04-14 a la(s) 10.54.09 p.m.La encrucijada de Occidente y la espiral del silencio

Recapitulemos. Al parecer, cuando Trump inició la operación Furia Épica, pensó que en un termino entre sesenta y noventa días, el problema estaría resuelto con la desaparición del régimen y el país en manos de los iraníes amantes de la libertad. Evidentemente no ha sido así. El régimen ha resultado ser más resiliente y agresivo que lo que Trump e incluso Bibi pensaron que sería. 

Sin duda, Irán se benefició en el plano económico frente al mundo, con el impedimento de la navegación por el estrecho de Ormuz. La respuesta de Trump no se hizo esperar y ordenó el bloqueo del estrecho y los puertos iraníes.  Es entonces que se inició la Operación Furia Económica lo que al principio parecía la solución al problema, mostrándose paciente y sin prisa. Anunció al escéptico público norteamericano que el alza en los precios del petróleo sería temporal hasta que se resolviera el conflicto y que era un precio razonable que pagar para eliminar la amenaza nuclear iraní. Así y todo, no logró calmar los ánimos.

Un detalle que no se puede obviar es la apretada agenda de importantes eventos que tienen el presidente y el país en los meses venideros. A partir de Mayo, se nota que Trump está impaciente porque se resuelva el conflicto a través de negociación en vez que por la fuerza o sanciones económicas. Es indudable para todos y, especialmente para Trump, que las elecciones de medio término son de vital importancia, pues, de perder la cámara y el senado, su gobierno se vería atado de manos por los dos años finales de su mandato. 

Este próximo 4 de julio ocurrirán los festejos por el 250 aniversario de nuestra república. Al mismo tiempo, Estados Unidos es una sede del campeonato mundial de Futbol con las medidas de seguridad que ello implica. Para poder ganar las elecciones en noviembre y celebrar pacíficamente el campeonato y el aniversario de nuestra independencia Trump tuvo que ceder a las precondiciones establecidas por el régimen para que ocurriera la reapertura del estrecho de Ormuz y la consiguiente caída de los precios del petróleo. El resultado ha sido que el defectuoso memorándum en apariencia beneficie al régimen temporalmente. 

No nos olvidemos que es sólo un memorándum, una guía para la redacción de los acuerdos definitivos que habrían de tomarse en los próximos sesenta días después de la negociación con la posibilidad de extenderse el plazo a los subsiguientes sesenta días o quizás más. En otras palabras, a partir del 19 de Junio de 2026 hay al menos 120 días para negociar, mientras no hay hostilidades, lo cual si fuera necesario podría extenderse hasta después de las elecciones de Noviembre. En otras palabras, como dicen en mi tierra: “mientras el cabo va y viene, descansa el hacha”. 

Durante este período, entre otros aspectos, se negociará el álgido asunto del programa nuclear iraní. Desde el principio, a las buenas o a las malas el régimen ha rechazado la posibilidad de renunciar al mismo. Entonces, ¿es esto una rendición o un enroque? ¿Podría pensarse que es una trampa o es un truco para despistar? Posiblemente el presidente está usando el memorándum para ganar tiempo, resolver los problemas en nuestro patio y luego tener dos años sin elecciones para hacer lo que considere acertado y acabar de una vez por todas con el régimen iraní. 

Trump y los republicanos podrían utilizar en beneficio de su campaña la reducción de los precios del petróleo y la gasolina en nuestros servicentros, y como consecuencia una disminución en los precios de los artículos de primera necesidad, como los alimentos en el mercado norteamericano y la paz con Irán. Mientras tanto intercambia algunas palabras fuertes con Bibi para satisfacer a los aislacionistas dentro del partido republicano y a la jauría anti-israelí. Lo interesante del asunto es que Trump se apropia de la mejor táctica de los iraníes que es ganar tiempo para su plan ulterior, ahora es Trump el que gana tiempo para resolver sus asuntos y prepararse aún más para la ofensiva final contra los ayatolás. 

Por ahora, como Ormuz, el memorando es una vía por la que transita el futuro. Todas las concesiones y beneficios políticos y económicos considerados en el memorándum solo pueden ser adaptados una vez que Irán acepte y cumpla los acuerdos que aparezcan en el tratado final y no antes. Por lo pronto, Trump consigue en el plano nacional e internacional las condiciones convenientes a su gestión. Mientras tanto, todos los países afectados podrán reabastecer sus reservas petroleras que tan mermadas han sido durante esta crisis . 

Captura de pantalla 2026-06-17 a la(s) 5.14.16 p.m.Desarticulación del complot para asesinar en la Casa Blanca con drones y francotiradores

¿Alguien duda que, a pesar de todo, los ayatolas rechazarán los puntos más importantes en el supuesto acuerdo final con respecto a su programa nuclear y de misiles balísticos para garantizar su invulnerabilidad? Ahí es donde cambia el juego. No seria necesario reiniciar los ataques.  Bastaría con reanudar la operación Furia Económica, utilizar nuestras poderosas fuerzas en el Golfo para escoltar y proteger los buques en su tránsito por el estrecho, quizás incluso con la ayuda de algunos países de la OTAN. Estos meses de tregua permitirían planificar de modo resuelto el manejo de las operaciones en el Estrecho de Ormuz incluyendo el futuro bloqueo a los envíos de petróleo iraní, así como facilitar el tráfico comercial a través del estrecho.

No está en discusión que Trump no aceptará las propuestas del régimen respecto a su programa nuclear, ni que los iraníes no intentarían utilizar el estrecho de Ormuz nuevamente en el futuro para extorsionar al mundo a través del flujo de petróleo a través de él, cada vez que lo consideren oportuno, por lo tanto, parece inevitable que el “acuerdo” explote por los aires antes de sus firmas finales. Una vez bloqueados sus puertos iraníes y que su producción tenga que ser almacenada hasta su máxima capacidad, se verán obligados a detener la producción de crudo y esto acarrearía daños permanente de sus pozos. 

Trump decidió no hacerlo ahora para evitar una dramática reacción del mercado bursátil dada la reducción del petróleo aportado por Irán a sus clientes antes de las elecciones de medio termino. Por lo tanto, temporalmente, Trump le ha bajado la temperatura al conflicto por los próximos meses para aliviar la presión económica que este fenómeno ejerce sobre nosotros. 

Se calcula que las pérdidas de Irán desde el comienzo de esta crisis superan el trillón de dólares. Para favorecer la estabilidad del mercado petrolero Trump ha concedido una exención temporal a las sanciones petroleras contra Irán. Sin duda, esto permitirá a Irán colectar algunos billones de dólares durante este periodo, los que sin duda resultaran en extremo insuficientes para reparar las perdidas acontecidas a su quebrada economía. No guerra, no botas sobre el terreno, no drama: solo tiempo y paciencia para el golpe final, algo de lo que Trump carece antes de las elecciones de medio término, pero que le sobrará una vez que concluyan las mismas. Conclusión: nadie duda de su inteligencia, sagacidad y la tenacidad de Trump. 

Trump no es un inocentón ni ignorante de la historia y no se ha cansado de repetir que la única solución posible para este conflicto en el presente y en el futuro es un cambio de régimen que expulse a estos terroristas fanáticos del poder a través de cualquier medio, fundamentalmente por la fuerza, ya que culturalmente no entienden otro idioma, confunden bondad con debilidad. Han demostrado que son incapaces de respetar y cumplir acuerdos. Negocian usando la taqiyya para mentir impunemente a los infieles, aunque estarían dispuestos a aceptar una hudna (acuerdo revocable) una vez que se sientan lo suficientemente fuertes para romperlo aniquilando a sus enemigos. Creo que Trump se enrocó y, más tarde o más temprano, los hará pagar por sus crímenes. ¿A usted qué le parece?  

Behar 2025

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