
Reporte Siloetano: el templo donde por primera vez se escuchó “Cuba para Cristo” aún espera

Domingo 16 de agosto:
Pasé por el edificio histórico de nuestra iglesia, en Zulueta, esquina con Dragones, Habana Vieja. Este gran templo, la Iglesia Bautista El Calvario, que desde 1902 está erguido para proclamar el evangelio por todos lados. El lugar donde por primera vez se escuchó el famoso lema: “Cuba para Cristo” y donde pasé los mejores días de mi vida. Donde conocí a mi esposa y a tantos amigos que han sido más fuertes que un hermano.
Pasé por el templo que, aquel 6 de mayo de 2022, explotó parcialmente junto al Hotel Saratoga. Aquella misteriosa explosión que se llevó la vida de casi medio centenar de cubanos y una ciudadana española. Vi su fachada más deteriorada que la última vez que estuve ahí. Me dio tristeza, porque ese lugar guarda demasiados recuerdos valiosos para mí. Pero, al mismo tiempo, me dio valor, porque he crecido demasiado tras su destrucción. Me dio impotencia, porque un año después de aquel fatídico día, el que ostenta el cargo de presidente de nuestro país aseguró que en 2025 estaría terminada la reconstrucción. Sin embargo, ya vamos por más de la mitad de 2026 y aún no se ha levantado ni el primer muro. Pero, sobre todo, estar ahí me dio un motivo más para volver a agradecer, porque aquel viernes yo debía haber estado ahí dentro, pero Dios me dio la oportunidad de seguir viviendo y, más de cuatro años después, puedo decir que: “Hasta aquí me ha ayudado el Señor”.
No sé cuándo el edificio histórico de nuestra iglesia será levantado otra vez. A veces pienso que, para que suceda, tiene que caerse este sistema diabólico que nos oprime. Pero lo que sí sé es que nuestro Dios nunca se caerá. Nadie lo puede destruir. A Él no le toma nada por sorpresa. Nuestro Señor está al control y, aunque a veces la nostalgia me gane un poco, mi confianza está puesta en la Roca inconmovible: Jesucristo. Este lugar no es solo un edificio histórico: es parte de nuestra historia, de nuestra fe y de nuestras vidas. Y aunque algún día sus muros vuelvan a levantarse, lo verdaderamente eterno nunca ha dependido de ellos: Cristo sigue en pie, y mientras Él permanezca, la Iglesia también permanecerá.

Viernes 14:
Fuimos invitados por la Embajada de Estados Unidos en Cuba a una “Noche Americana”. Este tipo de eventos se realiza esporádicamente y busca brindar un espacio para la cultura y la libertad de expresión. Es la primera vez que mi esposa y yo participamos en uno de estos encuentros, y la experiencia fue increíble. Fue épico poder encontrarnos con tantas personas con tanto talento, y unidas por el deseo de la libertad. Lo mejor de la noche fue poder disfrutarla junto a parte de nuestros amigos y familia de la fe. Aunque extrañamos a algunos que no pudieron asistir, nos sentimos muy a gusto durante todo el tiempo.
Agradecemos al personal diplomático por la grata atención y, especialmente, a todas las personas que tuvimos el privilegio de conocer esta noche, que sin duda nunca olvidaremos. Gracias.
Mensaje:
En este espacio, que me ha brindado la revista El Nuevo Conservador, cada semana compartiré noticias y testimonios de la comunidad cristiana cubana en la isla, siempre con un mensaje de fe.




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