¿Por qué la izquierda intenta borrar de la historia de los pueblos los aportes del cristianismo, en especial, de la tradición católica, a la construcción de su identidad?
La Internacional Progresista, CLACSO y la izquierda hispanoamericana, que actúan como las principales promotoras de todo el asunto LGTB en Occidente, son, abiertamente, defensoras de Putin, incluso hasta consideran legítima la invasión a Ucrania
Se deben rechazar las fórmulas globalistas (Agenda 2030, ideología de género, feminismo, wokismo, progresismo), porque estas son las mismas que han sostenido al régimen cubano y porque solo contribuirían a perpetuar ideologías extremas, dictatoriales y/o neomarxistas. El camino es difícil, tortuoso, lleno de obstáculos, pero no imposible
Tanto hombres como mujeres han sido activos partícipes en la opresión del sexo contrario (y de su propio sexo), pues la maldad está presente en el ser humano independientemente de lo que tenga entre las piernas
La cita, según explican las madres, es para que la comunidad compruebe, con todo su derecho como padres y como ciudadanos, lo importante y sencillo que es defender, amparados en la legislación de Florida, los derechos de sus hijos a ser educados y no adoctrinados ni confundidos por agendas
¿Por qué una izquierda, que considera a la religión como un opio, se asocia con musulmanes, o qué la motivó a levantar los banderines de las diversidades sexuales luego de haber fusilado sin piedad a cientos de homosexuales en Cuba, Camboya, China, Corea y la Unión Soviética?
¿Hasta dónde llegará el absurdo de intentar negar la biología y la investigación científica? ¿Hasta dónde seguirán socavando y trastocando los valores fundacionales?
¿Se darán cuenta o no los fanáticos del baseball y el público en general que este premio promovido por Los Dodgers y Las Grandes Ligas anima y legitima el ataque, el bullying, la discriminación al cristianismo (a católicos y protestantes), que es la fe que define a la mayoría del pueblo estadounidense?
Será imposible sobrevivir apagando el país y racionando hasta lo más elemental. Ante una presión real y sostenida, la épica y la demagogia revolucionarias terminarán evaporándose. El petróleo, que durante décadas sirvió para reprimir a los cubanos y subvencionar el terrorismo en la región, ahora servirá para impulsar la libertad en la isla
Para desmantelar este régimen, el Departamento de Justicia de la era Trump debe ejercer toda la fuerza de la ley. Reactivar la acusación de 1993 contra Raúl Castro por orquestar redes de tráfico de drogas que canalizaban cocaína a través de Cuba, obteniendo millones en ganancias ilícitas
Analistas alertan de un escenario crítico marcado por el colapso del suministro petrolero desde Venezuela, el riesgo real de quedarse sin reservas de crudo en cuestión de semanas e incluso en días
Es lógico que unos cuantos venezolanos, convencidos de que un cambio sustancial en la conducción del país es impostergable, manifiesten preocupacion en lo relacionado con el tiempo de la transitoriedad
Además del joven reportero, el inventario incluyó a otro cubano: el pensador político Mike González, con su libro NextGen Marxism: What It Is and How to Combat It
Acostumbrados a ser políticamente incorrectos en todos los sentidos (desde el rechazo al wokismo a denunciar las consecuencias del sistema socialista) y a vivir bajo presión por ello, no es raro que hoy algunas de las voces más seguidas del anticastrismo dentro de Cuba vengan de entre los miembros de la creciente comunidad evangélica
Cada barril que no llega incrementa la presión interna y dos esquinas de la cuerda floja entran en conflicto: por un lado, el pueblo accede a menos suministros, y por el otro, la cúpula se va quedando con menos recursos para reprimir
Cuando un gobierno viola de manera sistemática y estructural los derechos ciudadanos y los derechos humanos universales, deja de poder escudarse en la soberanía como coartada moral. Esos abusos continuos, prolongados y sin mecanismos internos de corrección, justifican la intervención internacional para detenerlos
La imagen de barcos con bandera estadounidense cargados de ayuda humanitaria, listos para asistir al pueblo cubano, transmitiría un mensaje inequívoco: Estados Unidos no es un espectador del sufrimiento, sino un socio para la reconstrucción