
Con el Cartel de los Soles, el Tren de Aragua y los subalternos y aliados de Maduro sueltos y armados en Venezuela, aún no se sabe si se necesitará un segundo y aún más contundente y largo ataque de Estados Unidos para garantizar una transición real
Celebraremos al Dios de la libertad en medio de un ambiente represivo, con cárceles cada vez más llenas de presos políticos y bajo la mirada amenazadora de aquellos que han decidido hacer de esta isla una cárcel, un inmenso y agobiante campo de concentración
22/12/2024 Padre Alberto Reyes Pías
He estado pensando… (XCVI)
Una de las cualidades de la humanización es generar un contexto a un evento. Así, un cumpleaños, un aniversario de matrimonio, el nacimiento de un hijo, el día de la madre o del padre, incluso la muerte de un ser querido, se recubren de signos, gestos, actos que realzan lo que se conmemora.
Esto ocurre también con lo religioso: el bautismo de un hijo, su primera comunión, una boda… no se reducen al simple hecho que los genera, sino que se expanden en mil y un modos de darles mayor connotación.
La Navidad no sólo vive este proceso sino que es de los acontecimientos que más signos genera a su alrededor: luces, regalos, cenas, cantos, fiestas, encuentros de todo tipo…
¿Que esto puede distraernos de lo esencial? Sí, pero eso también es evitable, y aún así, más allá de todos los signos que acompañan a la Navidad, siempre estará allí su raíz, su sentido: la llegada a este mundo del Dios Salvador, la decisión del Dios omnipotente de hacerse vulnerable para unirnos a él y ayudarnos a
vencer el mal y a construir una humanidad mejor.
Y esto siempre podremos celebrarlo, y lo celebraremos.
Celebraremos al Dios que es luz en medio de la oscuridad aplastante y desesperante de nuestros hogares, y de la oscuridad de mente y de corazón de nuestros gobernantes, que se han hecho incapaces de entender la luz.
Celebraremos al Dios de los encuentros en medio de un pueblo dividido entre aquellos que han decidido ser libres y decir: “¡Basta!” y aquellos que siguen defendiendo la mano que les aprieta más y más la garganta y han elegido marchar con ellos hacia la nada.
Celebraremos al Dios de la verdad en medio de un mar de mentiras, de promesas vacías, de discursos obsoletos y absurdos. Celebraremos al Dios de la libertad en medio de un ambiente represivo, con cárceles cada vez más llenas de presos políticos y bajo la mirada amenazadora de aquellos que han decidido hacer de esta isla una cárcel, un inmenso y agobiante campo de concentración.
Celebraremos al Dios de los encuentros desde el dolor de no tener a nuestro lado a aquellos que amamos: hijos, padres, nietos, esposo, esposa, amigos… que se han ido para no volver, que han emigrado para poder tener una vida digna y darla en lo posible a los que aquí han quedado, al precio de vivir separados por el mar implacable.
Celebraremos al Dios de la esperanza en medio del desierto, de la noche, de la nada, en medio de un horizonte vacío y sin luz, en medio de la misma y recurrente pregunta: “¿Hasta cuándo, hasta cuándo, hasta cuándo...?”
Pero celebraremos, porque la Navidad se reviste de un ropaje hermoso, pero es más, mucho más que ese ropaje, y lo que es, la experiencia profunda del Dios que habla al corazón, que sostiene en las pruebas, que alimenta la esperanza e ilumina el alma, ese Dios viene, viene siempre, y lo que provoca en el alma no podrá ser nunca suprimido por ninguna cadena humana.

Con el Cartel de los Soles, el Tren de Aragua y los subalternos y aliados de Maduro sueltos y armados en Venezuela, aún no se sabe si se necesitará un segundo y aún más contundente y largo ataque de Estados Unidos para garantizar una transición real

A Rubio le interesa saber cómo reaccionarían los cubanos dentro de la isla ante un escenario de presión real -no de retórica-, cómo reaccionaría el exilio, la opinión pública estadounidense, los gobiernos latinoamericanos, y qué papel jugarían Rusia y China

Este enfoque recuerda la fase previa a la “cuarentena” durante la Crisis de los Misiles de 1962, cuando la presencia naval estadounidense y el lenguaje de los hechos demostraron determinación y control de la escalada sin recurrir de inmediato a un estrangulamiento total

Será imposible sobrevivir apagando el país y racionando hasta lo más elemental. Ante una presión real y sostenida, la épica y la demagogia revolucionarias terminarán evaporándose. El petróleo, que durante décadas sirvió para reprimir a los cubanos y subvencionar el terrorismo en la región, ahora servirá para impulsar la libertad en la isla

Para desmantelar este régimen, el Departamento de Justicia de la era Trump debe ejercer toda la fuerza de la ley. Reactivar la acusación de 1993 contra Raúl Castro por orquestar redes de tráfico de drogas que canalizaban cocaína a través de Cuba, obteniendo millones en ganancias ilícitas

Analistas alertan de un escenario crítico marcado por el colapso del suministro petrolero desde Venezuela, el riesgo real de quedarse sin reservas de crudo en cuestión de semanas e incluso en días

Es lógico que unos cuantos venezolanos, convencidos de que un cambio sustancial en la conducción del país es impostergable, manifiesten preocupacion en lo relacionado con el tiempo de la transitoriedad

Además del joven reportero, el inventario incluyó a otro cubano: el pensador político Mike González, con su libro NextGen Marxism: What It Is and How to Combat It

Acostumbrados a ser políticamente incorrectos en todos los sentidos (desde el rechazo al wokismo a denunciar las consecuencias del sistema socialista) y a vivir bajo presión por ello, no es raro que hoy algunas de las voces más seguidas del anticastrismo dentro de Cuba vengan de entre los miembros de la creciente comunidad evangélica
