Mi entrañable amigo Agustín Gordillo acostumbra a iniciar el primer día de cada año escuchando el Abbey Road. Lo hacía cuando vivía en Alta Habana y lo sigue haciendo en Miami Springs, donde vive desde 1990
El concierto era estrictamente solo para invitados. Ya ustedes saben quiénes: pejes gordos de la cultura oficial y sus amigotes y amiguitas, para nada interesados en “la música del enemigo”
Su canción “Bad bad Leroy Brown”, que vendió dos millones de copias, había llegado al primer lugar del hit parade norteamericano. Un éxito similar lo consiguió luego con “Time in a bottle”