
La decadencia del barrio empezó a inicios de la década de 1960, cuando varias familias se fueron del país y el Gobierno entregó sus casas a oficiales y soldados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), casi todos procedentes del interior del país, que fueron trayendo a sus parientes y ruralizando el barrio al convertir en platanales y maizales los patios y jardines











