El mandato de silencio, justificado bajo la falacia de la intemporalidad política, ha inoculado la sospecha y la autocensura como prerrequisitos de supervivencia intelectual
En 1884, a propósito de un notable ensayo del filósofo inglés Herbert Spencer, Martí escribió el artículo “La Futura esclavitud” que publicó en Nueva York. Nos dice muy muy claramente cual es su pensamiento acerca del socialismo, comunismo o colectivismo
Marx pretendió que las religiones son el opio de los pueblos. Las elimino de un plumazo y luego muchos le suscribieron a plomazos. Y se dispuso a vendernos ideas químicas, ya no opio, si no anfetaminas, y otros tóxicos que emborrachan y envenenan a la humanidad
Ambos imperios, desde sus orígenes, se basan en la degradación del individuo, arrodillándolo al grupo, a la patria, mediante la gloria militar. Ello es parte del DNA ruso y chino
Sostienen que Hollywood es un laboratorio sociológico y que sus multimillonarios actores son necesarios factores de cambio social. Que Superman existe y que alguna vez pisó las calles de Los Ángeles, y que los artistas “revolucionarios” son los que van a cambiar el mundo
Ciertos grupos con su relativismo hipócrita, condenan las muertes de civiles en Gaza y exigen castigos contra Israel, pero callan respecto a los bombardeos rusos a las ciudades ucranianas, y las atrocidades de Hamas, Hezbollah, Yihad Islámica y otros proxis terroristas del régimen de los ayatolas iraníes
La peste bubónica de 1432 (importada desde Asia) o la viruela (exportada al nuevo mundo donde eliminó el 90% de los aborígenes) fueron una cruel manera de repoblar el mundo, pero así evolucionó. Sin aquellas pestes, hoy continuaríamos siendo unos apestosos borregos medievales
La compra por 85 millones de dólares de más de 200.000 acres de tierras madereras en Oregón por parte del multimillonario chino Chen Tianqiao no figura en los registros del gobierno
Nos están deshumanizando en nombre del humanismo. Un humanismo que pretende descansar en la masa, que desprecia al individuo y martilla lo excepcional. Un humanismo irrealista, etéreo, lunático
¿Para qué la vida ha subido por el árbol de la vida, si ahora nos quieren primitivamente iguales, como los fueron por millones de años átomos, coacervados, bacterias y hongos? ¿Para qué subimos por la escalera de la vida y dejamos atrás la primitiva igualdad?