Hombre renacentista, además del arte y la arquitectura, le fascinaba la poesía. Escribió en varias revistas como Verbum, Espuela de Plata, Nadie Parecía, Orígenes, y con la ayuda de José Lezama Lima, en 1940 publicó un libro de poemas
Nuestro exilio es esa Ítaca, no a la cual se regresa, sino a la que se llega para emprender un viaje, en el que nos toca aprender y resistir como solo puede hacer un exiliado. No un viajero, no un emigrante, no un polizón. Un exiliado