
Previo al silencio

No tienes el privilegio de la foto:
No te invitaron, no te convidaron.
Caía la tiniebla, y tú seguías
inmóvil en el muelle.
Alzaste victorioso tu medalla,
pero nadie te vio.
Arrebataste tu pañuelo solitario,
y nadie alcanzó a distinguirte
en la penumbra.
Una botella trajo noticias de la isla;
inexactas, brumosas.
Tus zapatos gemelos se llenaro de bilis,
de antagonismo, de rivalidades,
de soledad, de convulsión, de mugre.
Eras una figura oscura, allá en el fondo;
planificando una endeble venganza,
inminente, infalible.
¡Vivías con el dedo en el gatillo!
El espejo fue devorando tu mirada:
Que inútil era entonces la concordia;
la oferta fraudulenta de la paz.
Perseguiste algún tiempo la avenencia,
el gremio, la hermandad, la tolerancia.
¡Ahora toda esa distancia alcanza
tu cercanía!
Tus pronósticos se fueron disolviendo,
fueron mermando tus capacidades.
Respiraste aquel viento sorpresivo,
conforme fuistes
acostumbrándote al silencio.
Rodrigo de la luz es poeta y artista plástico cubanoamericano nacido en Villa Clara en 1969. En 1998 se fugó a Estados Unidos, donde ha realizado exposiciones y publicado cuatro poemarios (Mujeres de Invierno, Poesía Viva, Mío Mundo, La luz que se prolonga) y el libro de cuentos Cien hombres, una mujer y otros delincuentos. Colabora con revistas y programas de radio. Varios de sus libros se han presentado en la Feria Internacional del Libro de Miami.



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