La guerrilla de Salta fue un desastre, como todos los planes del Che Guevara

La mayoría de los guerrilleros que murieron fue por inanición, perdidos en la selva. Poco más de una decena cayeron en combate y el resto fueron hechos prisioneros

Historia 06 de mayo de 2024 Luis Cino
Screenshot 2024-04-23 at 11.40.44 PM

En los últimos días de abril de 1964, hace 60 años, la Gendarmería argentina daba la batida final contra el grupo de 36 guerrilleros que, enviados por el Gobierno cubano, trató de afianzarse en la selva de Orán, en Salta, al norte de Argentina.

Siguiendo las instrucciones de Ernesto Guevara recibidas en La Habana, el núcleo inicial del llamado Ejército Guerrillero del Pueblo, comandado por el periodista argentino Jorge Ricardo Masetti, había penetrado en Salta, procedente de Bolivia, en junio de 1963.

Luego de su salida de Cuba, donde recibieron entrenamiento militar en el mayor secreto, el grupo había pasado por Argelia, Checoslovaquia y Brasil.

La misión encomendada por Che Guevara a Masetti (a quien bautizó como Comandante Segundo) era crear un foco guerrillero en Salta, al frente del cual se pondría Guevara, haciéndose llamar Comandante Primero, una vez que hubiesen logrado consolidarlo.  

Screenshot 2024-04-23 at 11.26.53 PMBahía de Cochinos: 176 muertos del castrismo, 111 brigadistas muertos y 1.189 prisioneros

Che Guevara, obsesionado por su teoría del foquismo guerrillero, lo apostó todo al plan, que puso en manos de hombres de toda su confianza como Masetti, que en 1958 entrevistó a Fidel Castro en la Sierra Maestra y luego fue designado director de Prensa Latina; y los oficiales del ejército cubano Hermes Peña (que fue jefe de su escolta), José María Martínez Tamayo y Alberto Castellanos, un cercano colaborador de Guevara, en cuya casa se celebró en 1959 su boda con Aleida March.

Pero la guerrilla de Salta fue un desastre, como todos los demás planes guerrilleros que urdió Che Guevara para exportar la revolución. Luego de su primer choque con los militares argentinos, ocurrido en marzo de 1964, la guerrilla, en desbandada y vagando por la jungla, fue perseguida hasta su aniquilamiento.

La mayoría de los guerrilleros que murieron fue por inanición, perdidos en la selva. Poco más de una decena cayeron en combate y el resto fueron hechos prisioneros. 

A dos de los guerrilleros, Adolfo Rotblat y Bernardo Groswald, ambos argentinos y muy jóvenes, los ejecutaron sus propios compañeros, solo porque se enfermaron y pidieron irse de la guerrilla. Masetti había ordenado que se fusilara a los desertores y a los guerrilleros que se descubriera que eran homosexuales.

Screenshot 2024-04-09 at 11.15.11 PMBreve historia del Mariel: el primer éxodo del desencanto

Jorge Ricardo Masetti murió, se cree que en una escaramuza ocurrida el 21 de abril de 1964, pero su cadáver nunca pudo ser encontrado.

También murió el lugarteniente de Masetti, el cubano Hermes Peña. Sus restos fueron enviados a Cuba.

José María Martínez Tamayo (alias Papi y Ricardo) había regresado a Cuba luego de estar los primeros meses con la guerrilla de Salta. En 1965 acompañó al Che al Congo, y luego a Bolivia, donde murió en 1967.   

Alberto Castellanos, que fue capturado en marzo de 1964, estuvo preso en Argentina hasta 1968. En todo momento dijo ser peruano y llamarse Raúl Dávila. De regreso a Cuba, se reincorporó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y fue ascendido a general por el cumplimiento de misiones en Nicaragua y Angola.

Screenshot 2024-04-09 at 2.07.01 PM44 años de la Embajada de Perú (preámbulo del éxodo de El Mariel)

Publicado originalmente en Cubanet.

Screenshot 2024-05-07 at 1.45.49 PM

Screenshot 2024-03-28 at 4.53.15 PMEl error del fin de las dictaduras neocastristas en el siglo 21

Te puede interesar
Screenshot 2024-02-27 at 2.06.31 AM

Documental sobre Barbarroja, agente de la subversión castrista en Latinoamérica

Luis Cino
Historia 27 de febrero de 2024

Los prosélitos latinoamericanos de Barbarroja tuvieron que acudir a medios nada ortodoxos para el financiamiento de los grupos guerrilleros: asaltaron bancos, secuestraron para exigir rescates, entraron en tratos con narcotraficantes. Y Barbarroja, desde su oficina en el Palacio de la Revolución, muy cerca de la de Fidel Castro, administraba las finanzas de la subversión

Lo más visto

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email